¿Generas conciencia sobre las amenazas a la seguridad de la información en tu familia?

Ha pasado casi 1 año o para ser más exacto 10 meses desde la última vez que me inspiré para escribir algo en este casi olvidado blog.

En fin en los últimos días, talvez derivado del regreso de mis muy merecidas vacaciones con mi familia he estado divagando sobre algo con lo que tuve que lidiar y que ahora se lo deje de tarea a otras personas de la familia.

Supongo que todos en nuestras familias contamos con alguien, algún adulto o incluso infante que se empieza a adentrar en la tecnología. Siento que fechas como la navidad el número de gente que se empieza a involucra por primera vez siempre tiene un pico exponencial por obvias razones. Simplemente hagan memoria de cuantas personas en su familia cercana no fueron obsequiados con un Smartphone, computadora o tableta en la pasada temporada navideña.

En mi caso me toco participar en el proceso de elección de regalo para mi señora madre el cual terminó por ser un nuevo Smartphone. En efecto mi madre ya lleva algunos años utilizando teléfonos inteligentes y computadoras (es una feliz Ubuntera). El sujeto que entra en la jugada en el contexto de esta nota es mi señor padre, una persona muy pero muuuy ajena a la tecnología y que terminó por heredar el antiguo Smartphone de mi madre.

Me pareció muy conveniente estar físicamente cerca de ellos durante ese proceso que apenas está iniciando.  Tomarme el tiempo para sentarme con mi padre y explicarle las bondades de utilizar un Smartphone, no sin antes ilustrarle también sobre los peligros de lo mismo.

Él estaba en sus ansias por tener acceso rápido a sus correos electrónicos y mensajería por medio de Whatsapp volviendo a tener contacto de manera sencilla con sus amistades que quedaron de sus años viviendo en México.

Si bien veía con gusto su inclusión a este mundo conectado, no dejo de pasar por mi mente todas las amenazas que tendría a su alrededor. Por esa razón básicamente establecí un esquema de soporte y atención a mi señor padre en el cual nos involucrábamos mi madre, mi hermano y yo. Quienes en ese mismo orden de escalamiento seriamos su punto de contacto directo ante cualquier duda que el tuviera.

Teniendo eso definido lo que siguió fue su Awareness session donde fue necesario dejarle bien en claro algunos puntos básicos:old-people_o_706797

  • No abras correos de gente que no conozcas
  • No creas en las cadenas
  • No compartas información personal
  • No confíes en nadie
  • Si dudas sobre alguno de los puntos anteriores CONSULTANOS

Entiendo que si bien parecen cosas muy simples no podemos generalizar sobre los niveles de vulnerabilidad que tenemos antes las diferentes amenazas, así que por más básico que pueda parecer siempre hay que empezar de abajo.

Para reforzar aún más el punto anterior les comparto un ejemplo de algo que me compartió una amiga que ya tiene varios meses involucrada en temas de seguridad de la información.

Sucede que en su grupo de amigas (todas millenials) una de ellas recibió un mensaje por medio de LinkedIn en el cual una persona desconocida le pedía apoyo financiero con la promesa de compartir una herencia que recibiría de un familiar que falleció en una guerra.

¡SÍ! Lo leyeron bien. Es el viejo truco. Mi amiga en cuestión trató de explicarle a la potencia victima que se trataba de una estafa y que no debería responder o hacerle caso a ese tipo de mensajes. Su consejo fue respondido por el argumento “Pero y si es cierto, estaría dejando pasar la oportunidad de recibir una gran herencia”.

Así es mis estimados lectores, mi reacción la dejo con una imagen.

En fin estos temas terminaron por lograr inspirarme a escribir esta nota.

Por último le quisiera dejar algunas preguntas.

  • ¿Han vivido alguna situación parecida a cualquiera de los dos casos?
  • ¿Cómo han manejado el acercamiento a la tecnología entre sus familiares sean estos jóvenes o personas mayores?
  • ¿Qué sugerirían para proteger a estas personas más allá de los típicos controles técnicos que ya conocemos?

Esperemos que esta sea apenas la primer nota de muchas para el blog en este 2016.